Parece una pregunta extraña, pero hace algunos años conocí a una mujer que llegó a una funeraria con esa petición. Su historia me hizo comprender que hablar sobre la muerte no siempre significa hablar del final de la vida; en ocasiones, significa aprender a vivir de una manera diferente.
Aquella experiencia despertó mi curiosidad y me llevó a investigar una práctica conocida como funerales en vida, utilizada en distintos países como una forma de reflexión, crecimiento personal y acompañamiento durante el duelo.
Sin embargo, hablar sobre la muerte o la previsión funeraria no suele ser sencillo. Muchas personas sienten incomodidad cuando se menciona el tema; algunas cambian de conversación, otras hacen bromas y muchas prefieren dejar cualquier decisión para después, pensando que aún falta mucho tiempo.
Una experiencia que nunca olvidaré
Una mañana llegó una mujer de aproximadamente 40 o 45 años. Su rostro reflejaba cansancio, tristeza y ansiedad. Sin decir mucho más, me hizo una petición que me dejó sorprendido:
—Quiero entrar a un ataúd y permanecer allí.
Por un momento pensé que estaba bromeando. Me pregunté quién querría estar dentro de un ataúd estando vivo. Le expliqué que no sería posible debido a las políticas y reglamentos de la empresa.
Curiosamente, mientras escribo estas líneas, me doy cuenta de que mi reacción inicial fue parecida a la que muchas personas tienen cuando escuchan hablar de planes funerarios: rechazo inmediato ante algo que preferirían no pensar.
Después le pregunté por qué deseaba hacerlo.
Me contó que habían pasado dos años desde el fallecimiento de su padre. Habían tenido una relación muy cercana y, a pesar del tiempo transcurrido, no había logrado superar completamente su duelo.
Buscó ayuda profesional con psicólogos y psiquiatras, hasta que finalmente llegó con una tanatóloga. Durante el proceso terapéutico, recibió una recomendación poco común: vivir una experiencia simbólica relacionada con un ataúd para ayudarle a comprender y aceptar aquello que tanto dolor le causaba.

¿Existen realmente los funerales en vida?
Aquella conversación despertó mi curiosidad. Decidí investigar si existían prácticas similares en otras partes del mundo y encontré ejemplos sorprendentes.
¿Qué es un funeral en vida?
Un funeral en vida es una ceremonia simbólica que una persona realiza mientras aún vive con el objetivo de reflexionar sobre su existencia, agradecer a sus seres queridos, favorecer el crecimiento personal o acompañar un proceso de duelo. Su propósito no es anticipar la muerte, sino valorar la vida desde una nueva perspectiva.

Los funerales en vida alrededor del mundo
La tradición de Santa Marta de Ribarteme en España
En la localidad gallega de Santa Marta de Ribarteme, las personas que han sobrevivido a enfermedades graves o situaciones de riesgo participan en una romería muy particular. Algunas realizan el recorrido dentro de ataúdes transportados por familiares y amigos como una forma de agradecimiento por haber conservado la vida.
El funeral en vida de una artista japonesa
La actriz y cantante Mizunoe Takiko realizó un funeral en vida para agradecer a sus seguidores el apoyo brindado durante su carrera artística. El evento sirvió como una despedida simbólica y un homenaje en vida.
Japón y Corea
En algunos lugares de Japón y Corea se han desarrollado experiencias de funerales simbólicos que buscan invitar a las personas a reflexionar sobre su existencia, sus relaciones personales y el valor de la vida. Estas actividades han sido utilizadas en programas de crecimiento personal y bienestar emocional.
De la reflexión al entretenimiento
Con el paso del tiempo, algunas experiencias relacionadas con el miedo a la muerte se transformaron en actividades recreativas, inspirando atracciones temáticas, recorridos de terror y experiencias inmersivas que hoy forman parte del entretenimiento moderno.

Hablar de la muerte para vivir mejor
En países como Inglaterra surgieron iniciativas donde las personas se reúnen en cafeterías para conversar abiertamente sobre la muerte, el duelo y sus deseos para el final de la vida. Estos encuentros buscan normalizar una conversación que muchas veces evitamos.
Una pregunta para reflexionar
La muerte es uno de los pocos acontecimientos que todos compartimos, pero también uno de los temas que más evitamos.
Tal vez por eso existen prácticas como los funerales en vida: porque nos obligan a mirar aquello que normalmente preferimos ignorar.
¿Alguna vez has pensado cómo te gustaría que fuera tu funeral?
Reflexionar sobre ello no significa esperar la muerte. En muchas ocasiones, significa valorar más la vida y tomar decisiones que pueden brindar tranquilidad a quienes más queremos.
Reflexión final
La experiencia que viví hace algunos años me enseñó que hablar sobre la muerte no siempre significa despedirse de la vida. En muchos casos, representa una oportunidad para valorar el presente, expresar nuestros deseos y fortalecer los lazos con quienes más queremos.
Reflexionar sobre nuestra propia muerte puede parecer incómodo, pero también puede ayudarnos a vivir con mayor conciencia, expresar nuestros deseos y brindar tranquilidad a nuestra familia. Hablar del tema no atrae la muerte; nos permite prepararnos con responsabilidad, amor y previsión.
Al final, los funerales en vida nos recuerdan una enseñanza sencilla, pero profunda: cuando aceptamos que la vida tiene un final, aprendemos a darle más valor a cada momento que vivimos.
¿Has pensado cómo proteger a tu familia ante un fallecimiento inesperado? Conozca las opciones de previsión funeraria y tome una decisión informada.
